Oruro, Bolivia

Como es de público conocimiento, las rutas de Bolivia no tienen la mejor dedicación, mano de obra o inversión estatal (estamos hablando de un país el cual cuenta con 70.000 km de rutas y solo 10.000 están asfaltadas).

Al llegar a Oruro nos vamos a encontrar con una ciudad cosmopolíta la cual tiene un movimiento bastante parecido a algún sector del Gran Buenos Aires.

Sinceramente, no fue de mi agrado ya que lleva un ritmo de vida muy frenético, el umbral de pobreza es notorio, la delincuencia brota por las alcantarillas y hay un evidente abandono de la limpieza y el orden público.

Luego de haber pasado solamente una noche aquí, decidí salir corriendo hacia mi próximo destino; La Paz.